¿Qué es
Ciberbullying o Ciberacoso? Definición.....
Si bien no existe una única
definición de ciberbullying, este se produce cuando niños,
adolescentes o adultos emplean dispositivos digitales, como smartphones u
ordenadores, redes sociales u otras plataformas digitales para intimidar,
amenazar y acosar de manera agresiva o intimidatoria a alguien, normalmente un
igual de su entorno cercano (compañeros de clase, compañeros de trabajo,
personas dentro de un círculo de amigos, etc.).
El ciberacoso se produce a lo largo
del tiempo e incluye (pero no se limita a): mensajes de texto, mensajes
instantáneos, imágenes, vídeos, correos electrónicos malos, desagradables o
amenazantes que se envían directamente a una persona a través de un teléfono
móvil o Internet.
Habitualmente, cuando hablamos
de ciberbullying y ciberacoso, nos referimos a aquel que se produce
entre menores, pero los adultos también pueden sufrirlo en diferentes grados y
cuando este se produce en el ámbito laboral, hablamos de mobbing o bullying laboral.
Características
del Ciberacoso
Hay una serie de características que
nos ayudarán a comprender mejor que entraña el ciberacoso (o acaso digital):
- Hay un desequilibrio de poder entre las
víctimas del ciberacoso y sus agresores (pueden ser desigualdades físicas,
psicológicas o sociales o combinaciones de las tres).
- Es intencional, es decir, el acosador o
acosadores saben que están haciendo daño y quieren hacerlo.
- No es puntual, sino que se mantiene en el
tiempo, repitiéndose cada día.
- Cuando se produce entre menores, suele
producirse en grupo.
- Acosador y víctima suelen ser conocidos o
moverse en el mismo círculo. En el caso de menores, es muy habitual que
estén en la misma clase.
- Donde más se produce y reproduce el ciberbullying
es en redes sociales, especialmente cuando hablamos de menores, aunque
los adultos también lo sufren en ellas.
- Los ataques se basan en insultos, humillaciones,
difusión de falsos rumores, difusión de imágenes o vídeos privados (en
ocasiones de contenido íntimo), etc.
- Causa daño psicológico en las víctimas.
- El ciberacoso es percibido como anónimo, lo
que puede ayudar a disminuir la empatía que siente quien está participando
en este tipo de comportamientos de acoso hacia las víctimas.
- Los jóvenes que experimentan el acoso
cibernético son menos capaces de defenderse fácilmente o escapar del
mismo, especialmente porque hay un número infinito de seguidores potenciales
del acoso en línea.
Consecuencias del
ciberbullying
Las consecuencias del
ciberbullying nunca son buenas, especialmente en aquellas personas más
vulnerables, aunque cualquiera puede verse afectado negativamente por estas
prácticas, sobre todo aquellas que implican la exposición pública de contenido
privado e íntimo de la víctima.
A continuación vemos algunas de estas consecuencias que el
ciberacoso puede tener en sus víctimas.
La sociedad actual se basa en la tecnología. A menudo es
difícil, o imposible, evitar el uso de Internet, correo electrónico o
aplicaciones de redes sociales todos los días por motivos laborales, escolares
o personales. Pero las personas que han lidiado con el acoso en línea pueden
sentir ansiedad y estrés cuando tienen que hacer estas actividades ordinarias.
Esta angustia puede disminuir el rendimiento en la escuela o el trabajo.
El acoso grave o persistente puede contribuir a la depresión,
pensamientos suicidas e incluso intentos de suicidio.
Las personas que han experimentado abuso en línea dicen que
puede tener serias consecuencias para su bienestar. Esto puede perjudicar su
autoestima, muchas temen por sus vidas, y otras tienen miedo de abandonar su
hogar.
De hecho, el ciberacoso puede tener un impacto devastador en los
adolescentes vulnerables que pueden terminar quitándose la vida. Los niños que
son acosados en línea tienen tres veces más probabilidades de contemplar el
suicidio.
¿Cómo detectar el
Ciberacoso?
El primer paso hacia la prevención
del ciberbullying es saber detectarlo, especialmente
cuando las víctimas son niños o adolescentes.
En casos de acoso digital a menores, si ese menor es el
acosador, podemos detectarlo estando atentos a los siguientes aspectos en el
comportamiento del menor:
- Necesidad
imperiosa de dominar a otros; les gusta valerse de la fuerza física
- Bajo
rendimiento académico
- Impulsividad
y baja tolerancia a la frustración
- Dificultades
para asumir y cumplir la normativa
- Una
actitud de mayor tendencia hacia la violencia y el uso de los medios violentos
- Poca
empatía hacia las víctimas de agresiones y una opinión relativamente
positiva de sí mismo. En los chicos se da un modelo de reacción agresiva
combinado con la fortaleza física
- Las
relaciones con los adultos suelen darse de manera agresiva
- Son
protagonistas tanto de agresiones proactivas (deliberadas con la finalidad
de conseguir un objetivo) como reactivas (defensivas ante el hecho de ser
provocados).
Las manifestaciones en niños y adolescentes víctimas de acoso
digital son:
- Cambios
en sus hábitos:
- En
el uso de dispositivos móviles o de Internet
- De
asistencia a clase
- Por
ausencia en actividades hasta ese momento preferidas
- En
altibajos en los tiempos de estudio y en el rendimiento del trabajo
escolar
- Variaciones
en sus actividades de ocio habituales
- Regularidad
en la cantidad de comida y maneras de comer
- Por
permutas en los grupos de iguales, en ocasiones antagónicos
- En
relación con los adultos, en cuanto a la frecuencia y dependencia de
ellos
- En
cuanto a su capacidad de concentración y de mantenimiento de su atención
- Por
modificación de sus costumbres de ocupación de su tiempo libre
- En
estados de humor
- Cambios
en el estado de ánimo:
- Fundamentalmente
en el humor
- Momentos
de tristeza y/o apatía e indiferencia
- En
actitudes de relajación y tensión, incluso de reacción agresiva inusual
- Excesivas
reservas en la comunicación.
- Cambios
en su red social:
- Intercambios
extraños de red social y/o por repentina pobreza, ausencia de amistades y
de relaciones sociales
- Falta
de defensa ante supuestas bromas públicas u observaciones públicas,
inocuas aparentemente a ojos de los adultos
- Miedo
u oposición a salir de casa.
- Cambios
físicos o en sus pertenencias:
- En
su lenguaje corporal ante determinadas presencias: hombros encorvados,
cabeza gacha, falta de contacto en ojos, rechazo de la presencia pública…
- En
la ocupación de espacios escolares: cercanía a adultos, miedo a recreos,
ocupación de rincones, paredes y espacios protegidos y controlables
visualmente…
- De
ocultamiento especial cuando se comunica por Internet o móvil
- Explosiones
agresivas momentáneas
- Manifestaciones
de enfermedad o dolencias frecuentes
- Pérdida
y/o deterioro de pertenencias físicas, lesiones físicas frecuentes sin
explicación razonable.
- Cambios
somáticos:
- Aumento
o pérdida de peso rápido derivados de cambios en el comportamiento ante
la comida: falta de apetito o comidas compulsivas
- Mareos
frecuentes con síntomas no comunes
- Dolor
de cabeza o estómago que no ocasionan despertares nocturnos, pero que
impiden realizar actividades normales como ir al colegio.
Ciberbullying ¿cómo prevenirlo?
Afortunadamente, existen soluciones
para poner freno al ciberbullying. Así, a la pregunta
de cómo evitarlo podemos responder con
la aplicación de medidas técnicas, educativas y físicas.
Medidas de formación
Es necesario un conocimiento por parte de alumnos, padres y
profesores sobre estos casos de acoso y cómo deben actuar.
Los alumnos deben saber cómo responder afirmativamente ante un
caso de ciberacoso. Los padres y profesores deben conocer los protocolos
existentes en caso de que se produzca esta situación.
Dentro de estas medidas están:
- Hablar,
tratar, escenificar y debatir la naturaleza, riesgos, gestión y
consecuencias de estos casos en el transcurso escolar, en las clases,
entre alumnado y profesorado.
- Adoptar
metodologías como el análisis de casos, el rolplay, las técnicas
narrativas, como medios que faciliten esa inserción en la formación del
alumnado por parte del profesorado en sus clases.
Medidas organizativas
Dentro de las medidas organizativas están:
- Organizar
el centro escolar contra el ciberbullying, creando un grupo de personas
que trabajen contra el acoso.
- Contar
con profesores con conocimientos que canalicen y faciliten la información
y el funcionamiento técnico de mecanismos y dispositivos.
- Disponer
de sistemas
anónimos y seguros de comunicación de los casos.
- Contar
con estructuras estables entre el alumnado que se ocupe de ayudar en esos
casos.
Gestión adecuada de casos
Para ello, deben aplicarse medidas como:
- Protocolos
previamente establecidos y coordinados en la comunidad educativa entre los
centros y las familias.
- Información
y formación al profesorado, familias y alumnado de una correcta gestión de
las emociones en el espacio virtual.
- La
adopción de códigos online correctos y hábitos de buenas prácticas.
- Entrenamiento
en practicar la coherencia con ejercicios de paralelismo entre las
actuaciones de la vida virtual y las de la vida real (trasladar a la vida
virtual consejos de la vida real como el «no hables con extraños»).
- Pautas
educativas de reacción, el qué hacer y qué no hacer cuando se produzca
ciberacoso escolar, tanto por parte del alumnado como de sus familias.
- Desconfiar
de las habilidades e iniciativas personales para manejar esas situaciones.
- Búsqueda
de ayuda en los adultos o en los iguales capacitados o dispuestos a ello
para ayudar a gestionar estos casos.
- Mejorar
el conocimiento por parte del personal sanitario para que sean capaces de
realizar un diagnóstico precoz.
Evitar el riesgo
Las medidas a adoptar para evitar el riesgo de ciberbullying o
ciberacoso son:
- Implementar
acciones que dificulten que a los menores lleguen personas con esas
intenciones, que pasan por educar al menor en lo que tiene que ver con la
gestión de la comunicación, de sus datos personales, imagen e intimidad;
que sepa reaccionar (qué no hacer) y a quién acudir cuando hay una
sospecha de que eso pudiera estar pasando.
- Que
conozca los riesgos de las prácticas adictivas online y de la filiación a
comunidades de riesgo.
- Utilizar
mecanismos físicos y técnicos en la red y en los aparatos para dificultar
el acceso fácil al menor.
- Identificar
y perseguir a las personas que buscan estas situaciones.
Búsqueda de ayuda
Las medidas a adoptar para buscar ayuda son:
- La
elaboración de una red en la comunidad escolar que haga tareas preventivas
contra el ciberbullying, fomentando cibermentores o equipos de ayuda entre
el propio alumnado.
- Reuniones
de familias que aborden estos temas.
- Asesoramiento
en instancias superiores o de fuera de la escuela.
- Apoyo
logístico y asesoramiento técnico en los casos que lo requieran.
